Mostrando entradas con la etiqueta sentidos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta sentidos. Mostrar todas las entradas

El cuerpo es un medio de comunicación

Nuestra confianza en los sentidos en realidad no es más que el deseo de querer ocultar nuestro conocimiento de que no nos informan del mundo tal como verdaderamente es. Damos plena certeza a los sentidos y de este modo anulamos la duda. Pero nuestros sentidos van hacia afuera, su enfoque es hacia el exterior, no están enfocados en nuestro ser. Esta disposición de los sentidos hacia el exterior ya nos está informando de que son herramientas de comunicación, desde nuestro ser hacia nuestros semejantes. Es decir, ya que están enfocados hacia el exterior, debemos interpretarlos como herramientas para ofrendar, y no para la comprensión de nuestro verdadero ser, no para hacer ningún juicio de nuestra naturaleza. Tal como el mecánico no pide explicaciones a sus herramientas ni de su trabajo ni del que lo trabaja, del mismo modo no podemos pedírselas al cuerpo y a todos sus sentidos y demás artilugios, que conjuntamente son nuestro medio de comunicación. Identificarnos con ellos supone percibirnos con sus carencias y en su caducidad; usarlos como herramientas de comunicación nos hace atender a nuestro ser real y buscar allí la comprensión de los valores que definen nuestra naturaleza.

Jesús María Bustelo Acevedo

Para comprender hay que ser como niños

Para conocer es preciso reconocer nuestra ignorancia. En el falso mundo de apariencias no progresamos en el conocimiento porque damos por sentado que las percepciones condicionadas de nuestros sentidos son la verdad, y ante este límite inventado nos detenemos. Por eso nos dice la Biblia que para comprender de verdad tenemos que ser como niños. El Espíritu Santo sabe el significado de todo y en su lenguaje nos lo dirá en nuestros corazones si de verdad se lo preguntamos.

Jesús María Bustelo Acevedo

La Salvación

El Reino de los Cielos está en nuestros corazones, luego de allí procede lo que llamamos "Salvación". La distorsión del ego nos hace creer que ella procede de cuanto llamamos "exterior". Pero el exterior no es más que la expresión de cuanto hemos proyectado. Todo aquello de lo que a través de los sentidos somos informados tan sólo es un espejo en el que aprendemos. Nuestra salvación no es más que nuestra vida real en su pureza, en su perfección, en su condición amorosa; la Salvación simplemente pone en evidencia que sólo el Reino de Dios existe, que nada verdadero es ajeno a la Divinidad; toda la Creación sólo es real siendo expresión de ella.

Jesús María Bustelo Acevedo

El mundo sensorial

El mundo del que nos informan nuestros sentidos no es nuestro verdadero hogar; lo hemos fabricado al percibirnos separados del único mundo real, el Reino del Amor al cual pertenecemos. Por más que hagamos y deshagamos en el mundo de apariencias, no podremos hacer de él ese Reino de los Cielos para el que fueron creadas nuestras almas. Pero sí podemos hacer que ese mismo Reino de los Cielos sea quien construya, sea quien cree, convirtiéndonos entonces en los verdaderos creadores que por Voluntad de Dios somos.

Jesús María Bustelo Acevedo